Este documento recoge los acuerdos fundamentales alcanzados por las organizaciones y partidos firmantes, como guía de unidad y compromiso político en la lucha por la liberación de Cuba y la restauración de la República.
Se acuerda la proscripción definitiva del comunismo y del socialismo en la sociedad cubana, reconociéndolos como ideologías totalitarias, contrarias a la libertad, la dignidad y la soberanía nacional.
Los partidos y organizaciones firmantes se comprometen a:
La prohibición expresa del comunismo y del socialismo como ideologías y estructuras políticas.
La nulidad de toda organización, institución o práctica vinculada a dichas doctrinas.
La defensa de los derechos y libertades fundamentales de la ciudadanía.
El fortalecimiento de la sociedad cubana y de organizaciones políticas diversas, siempre desvinculadas de estas ideologías.
Se acuerda el rechazo absoluto a cualquier proceso electoral o de transición organizado, supervisado o manipulado por la tiranía cubana, al considerarse ilegítimo y contrario a los intereses del pueblo.
Los partidos y organizaciones firmantes se comprometen a:
No participar ni reconocer elecciones, consultas o diálogos promovidos por el régimen, por ser mecanismos de perpetuación del totalitarismo.
Denunciar toda maniobra que pretenda presentar como legítimo un proceso bajo control de la tiranía.
Mantener como principio común que la salida del régimen no será fruto de pactos con este, sino del fin de su estructura de poder.
Respaldar únicamente procesos que se desarrollen fuera del control de la tiranía y con garantías reales de soberanía de la patria cubana.
Se acuerda declarar al régimen cubano como un Estado hostil y una amenaza directa a la seguridad nacional de los Estados Unidos, a la estabilidad regional y al orden internacional, en razón de su historial de represión intera, vínculos con el terrarismo internacional tráfico de drogas y humano, alianzas con actores hostiles y actividades desestabilizadoras.
Los partidos y organizaciones firmantes se compromeron a:
Promover de manera activa la declaración Internacional del régimen cubano como una amenaza a la seguridad hemisférica e internacional
Manifestar oposición rotunda a cualquier actor, dentro de Cuba, en los Estados Unidas o en la esfera internacional, que se niegue a reconocer la naturaleza hostil y peligrosa del régimen cubano.
Denunciar toda forma de complicidad, colaboración o legitimación hacia la tiranía cubana.
Se acuerda promover y respaldar la exigenda del cierre inmediato de la Embajada de los Estados Unidos en La Habana y la suspensión de relaciones diplomáticas con el régimen castro-comunista, en tanto dicha presencia solo ha servido para legitimar a la tiranla y ofrecerle una plataforma de influencia y manipulación.
Los partidos y organizaciones firmantes se comprometen a:
Exigir a las autoridades de los Estados Unidos el cierre total de la misión diplomática en Cuba hasta la desaparición del régimen.
Denunciar públicamente que la existencia de la Embajada constituye un aval de facto a la dictadura, contrario a los intereses del pueblo cubano y a la seguridad de los Estadas Unidos.
Oponerse de manera firme a cualquier intento de restaurar relaciones diplomáticas con el régimen mientras persista en el poder.
Promover, en cambio, mecanismos de contacto y fortalecimiento de la oposición interna que no pasen por canales controlados por la tiranía.
Exigir la expulsión inmediata del personal diplomático del régimen cubano en Washington, así como su exclusión de organismos internacionales, hasta que Cuba sea gobernada por un sistema líbre de comunismo y socialismo.
Se acuerda exigir la anulación inmediata de todo acuerdo, flexibilización o licencia emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) que represente alivio o beneficio económico para el régimen castro-comunista, al considerarse un sostén artificial que prolonga su permanencia en el poder.
Los partidos y organizaciones firmantes se comprometen a:
Se acuerda establecer como objetivo supremo la restauración plena de la República de Cuba, entendida como la recuperación de la institucionalidad histórica, el restablecimiento del Estado de derecho y los fundamentos políticos y jurídicos que garanticen la existencia de un Estado libre de comunismo y socialismo.
Los partidos y organizaciones firmantes se comprometen a: